Cuando sólo existe una pareja

Puede ocurrir que aún teniendo una apreja confirmada (macho y hembra) se lleven bastante mal y no veamos nunca un comportamiento de pareja establecida. En ocasiones ni poniendo el nido existen treguas... En estos casos, se pueden hacer varias cosas, y dependiendo de cada uno de nosotros, haremos la que mejor nos convenga:

  • Podemos adquirir una nueva pareja, y que se elijan entre ellos. Es más sencillo que de un pequeño grupo de 4 periquitos al menos surja una pareja. Es preferible adquirir los periquitos en números pares para evitar el aislamiento "del tercero en discordia" cuando son grupos tan reducidos.

  • Si uno de ellos es muy agresivo, cambiarlo. En ocasiones surgen periquitos con un carácter muy difícil o muy problemático. Asumiendo que el ambiente y los cuidados son los correctos, cuando tenemos un periquito agresivo podemos mantenerlo aislado un tiempo prudencial (por ejemplo, hasta que sanen las heridas de sus agresiones) y comprobar su comportamiento los primeros días una vez reintroducido. En el caso de que esto no funcione e insist ao REINCIDA, para evitar que llegue a matar a los demás lo mejor es cambiarlo por otro y descartarlo completamente.

  • Separarlos por un tiempo también es una opción más "reemparejarlos" como si fuesen una pareja forzada, dejándolos con una barrera para que no se vean al menos durante 3 ó 4 días.

En última instancia, dejar pasar el tiempo hasta que, quizá, el impulso biológico los hace resignarse a lo que hay.



Problemas de fertilidad

Puede deberse a unas cuantas causas diferentes:

  • Edad temprana
  • Problemas de salud
  • Abcesos o un lipoma
  • Mala alimentación
  • Momento poco adecuado
  • Pareja incompatible
  • Problema inherente
  • Inexperiencia
  • Ineptitud
  • Edad temprana: pueden presentarse problemas derivados por la falta de maduración que afectan tanto a la fertilidad como a la conducta.

    • Infertilidad en uno de los progenitores.

      Aunque un macho monte a una hembra y ésta ponga los huevos, si uno de ellos o ambos son muy jóvenes, puede que no llegue a lograrse la fecundación, desgastando tiempo y energía que hubieran utilizado para seguir madurando.

    • Pasividad del macho

      Si el macho es muy joven, puede darse el caso de que esté más atento a sus juegos o no sepa qué hacer. Esto provoca que la hembra salga del nido para alimentarse, y en plena puesta comen más que en un período normal. Esto provoca una incubación irregular y poco o nada efectiva. La hembra puede abandonar la nidada si se ve sobrepasada, ya sea sólo con huevos o si ha logrado nacer algún polluelo. También puede provocar un brote nervioso por el estrés, y una periquita estresada puede destruir huevos, matar polluelos, o incluso atacar al macho.

    • El nido como juguete

      Cuando son jóvenes ambos o uno de ellos, el nido puede parecerles más un juguete (e incluso un refugio) más que una herramienta para la reproducción, con lo que veríamos frustrados nuestros intentos. Y si crecen con el nido puesto, probablemente seguirán viéndolo como parte del "mobiliario", con lo que es mejor colocar el nido cuando hayan madurado lo suficiente sin tenerlo a libre disposición.

    • Huevo atravesado, atascado, retenido.

      Foto extraída de Periqitosmex.mforos (el foro original ya no existe).

      Puede ocurrir que la hembra no sea capaz de poner el huevo. Si vemos que pierde coordinación, se muestra apática, se embola y en general no tiene buen aspecto, en el caso de estar en plena puesta, es posible que tenga el huevo retenido en su interior. Los huevos pueden ver interrumpido su avance por diversos motivos: frío, cáscara anómala, defectos congénitos, debilidad en la hembra... Y cualquiera de estos problemas se pueden ver potenciados cuando no es completamente adulta. Puede no tener los músculos completamente desarrollados y funcionales, y sus reservas de calcio en los huesos pueden no ser suficientes.

      En el caso de que nos encontramos en la situación, tenemos apenas 24 horas para solventar el problema y salvarle la vida. Hay que facilitar la expulsión del huevo. Jamás debe ser perforado o deliberadamente roto cuando se encuentra en el interior de la periquita, puedes provocarle daños derivados que acabarán con su vida. Podemos cogerla con sumo cuidado. Por lo general, una forma adecuada es envolverla en un trapo de manera que no vea nada a su alrededor y de paso nuestras manos grasientas no le puedan estropear el plumaje mientras ella, por convaleciente, no esté en condiciones de acicalarse. Con mucho cuidado puede tratar de lubricarse la cloaca con un bastoncillo empapado en aceite mineral (preferible, pues es inocuo). No deberemos abusar de este gesto, hay que recordar que la mucosa es delicada, y no sabemos si el huevo se ha atascado por tener una cáscara muy fina y generamos un fuerte estrés al aagarrar a la periquita como si fuésemos un depredador.

      Una vez tenemos su cloaca lubricada, procedemos a darle calor para facilitar la relajación muscular. Baños de vapor es el método habitual. Esta operación debe ser extremadamente controlada para evitar que el vapor llegue a abrasar a la periquita. Para controlar esto, no lo hagamos a "ojímetro", lo mejor es mantener cerca de su cuerpo una de nuestras manos, de este modo podemos evaluar la temperatura.

      Tras unos pocos minutos en los que hemos aplicado el calor. Lo ideal es dejarla en una jaula hospital en un lugar cálido y preferiblemente en penumbra. Si contamos con lámpara de infrarrojos o de cerámica será idónea para la situación. De no contar con una jaula hospital, si la devolvemos a su jaula, lo ideal es utilizar un separador opaco para evitar que el macho la atosigue, y por supuesto, trasladar la jaula de sitio para que no esté expuesta a la intemperie. Mantenerla con calor es importante, esto ayudará a la relajación de los músculos y a que no consuma muchas energías manteniéndose caliente.

      En el caso de que no sea capaz de expulsarlo, morirá por ser incapaz de defecar.

      Masajear y ayudar mecánicamente a la expulsión es el último recurso, pues puede ser fatal si nosotros cometemos un error de cálculo. Podemos desde romperle el huevo en el interior, desgarrar las mucosas provocando hemorragias o incluso prolapsar la cloaca. Todas las situaciones terminarán con la vida de la periquita de forma lenta y dolorosa. La única precaución real es realizar el empuje con mucha suavidad y mucha paciencia.Si lo logramos, mantendemos a la periquita aislada hasta que recupere la coordinación, entonces podremos devolverle a su macho para que la alimente y la cuide en un ambiente controlado hasta que dé muestras de haber recuperado la salud.

      No es conveniente volver a intentar la cría el mismo año que ha sufrido el bloqueo.

  • Mala alimentación: Una alimentación pobre puede provocar una baja fertlidad en todos los sentidos: desde huevos escasos a hueros, muertes embrionarias o muertes súbitas en los pichones. Aumentar los antioxidantes y la provitamina A (betacarotenos, mejor que la vitamina A de por sí), además de enriquecer con elementos minerales puede ayudar notablemente en todas las fases de la nidada, incluida la fertilidad y viabilidad de los huevos. Los germinados son un complemento alimentario excelente.

  • Momento poco adecuado: Suele ser el resultado de uno o varios factores ya mencionados, o incluso encontrarse en el momento hormonal menos adecuado en el caso de los machos. Si no has leído aún el artículo, aquí lo dejo: Ciclo de fertilidad en los periquitos.

  • Pareja incompatible: en ocasiones hay genotipos incompatibles con la vida y resulta biológicamente imposible cruzarlos. En este caso, la única forma de arreglarlo es cambiar las parejas.

  • Problema inherente: en este caso, al igual que puede ocurrir con los seres humanos, existe la posibilidad de que uno de los animales por motivos genéticos no sea capaz de generar cigotos viables, ya sea el macho o la hembra. El modo de averiguar quién es el periquito estéril es haciendo intercambio de parejas con periquitos que hayan confirmado que pueden reproducirse.

  • Inexperiencia: En ocasiones, cuando el macho o la hembra tienen poca práctica en la monta, puede ocurrir que éstas no sean del todo buenas, con lo que aunque ambos estén en la edad correcta, estén bien de salud, la alimentación sea buena, sean genéticamente compatibles, anatómicamente completos, sean fértiles y tengan las hormonas revolucionadas, si el macho no logra acertar en la diana, los huevos serán hueros. En este caso, sólo hay que dejarlos hacer, poniéndoles, eso sí, una percha adecuada en la que puedan sostenerse bien. Cuando tengan práctica podrán hacer de todo en casi cualquier sitio.

  • Ineptitud: aunque parezca increíble, puede darse que uno de los dos por más que se intente o se le permita "practicar", sea incapaz de aparearse correctamente.



Problemas de salud y conducta

Salud

El estado de salud de ambos debería ser óptimo. Si se presentan anomalías, debemos tratarlas antes de comenzar con la cría. Debemos observar la postura y la actividad en general. Si se muestran apáticos o con algún dolor (una de las alas caídas, evitan el apoyo de unaa de las patitas, se mantienen medio acostados en las perchas...) hay que darles tiempo de recuperarse antes de separarlos o proporcionarles un nido.

Hay que comprobar que la cloaca esté limpia y sin abultamientos (que pueden ser abcesos o lipomas). Si a simple vista no hay nada que indique lo contrario, lo siguiente sería observar cómo defecan para asegurarnos de que no arrastrará un problema durante el proceso, pues una vez comienzan a anidar, no es recomendable medicarlos.

Si las heces se muestran anómalas, comprobar varias cosas:

  • Que no sea diarrea por el estrés del cambio. Puede ser temporalmente traumático el modo en el que los trasladamos. Con darle uno o dos días de descanso para que se adapten al lugar, podremos ver la evolución de la textura de los excrementos.

  • Que el color diferente de un verde oscuro amarronado y sean algo más líquidas o abundantes, puede deberse a que comido algún alimento que pueda variar el color, como hojas verdes, zanahoria, huevo o mucho panizo. Si seguimos el mismo consejo anterior, las heces cambiarán de color y textura dentro del mismo día si dejamos de ofrecer esos alimentos para descartar.

  • Si han estado comiendo muchas semillas sin variar el tipo de alimento, puede darse un problema con el hígado graso, y para corregir las heces gruesas color verde botella intenso, con aplicar un tratamiendo de calcicolina-P (siguiendo las instrucciones), y ampliar el abanico de alimentos disponibles para evitar que vuelva a ocurrir, se corregirá fácilmente en unos días.

  • Si las heces son anómalas y no se trata de algo pasajero como lo anterior, debemos tratarlos y darles un período aproximado de un mes desde el inicio del tratamiento (algo bastante común es la coccidiosis). Si se trata de algo que requiera atención veterinaria, seguir las instrucciones del experto.

El sobrepeso es un estado alterado de la salud. Ni el cuerpo ni los órganos están en las mejores condiciones. Un macho obeso puede tener serios problemas para realizar la monta, o la redondez de una hembra no la permitiría sostenerse correctamente en una rama. La obesidad se considera una enfermedad que suele ser controlable que puede ir, además, de la mano de los lipomas, que puedan afectar físicamente tanto el contacto cloacal durante el apareamiento, la incubación de los huevos o la misma expulsión. Hay periquitos que pueden tener una tendencia familiar a engordar y/o a generar lipomas, evitar una dieta muy calórica y obligarlos a moverse para llegar a los comederos es el mejor modo de controlarlos.

En contraparte, la anorexia es le extremo contrario, si se nota la quilla al tacto y no un pecho fuerte, podemos estar ante un caso de anorexia. Puede deberse a parasitaciones en alguno de los puntos del tracto digestivo, irritación del buche, o problemas internos fuera de nuestro alcance. Si el periquito tiende a expulsar las semillas tras su ingestión, tiene habitualmente gestos como de bostezo, y finalmente acaba embolándose, debemos descartar en primer lugar irritación del buche y ácaros de los sacos aéreos. Para la irritación del buche suele ofrecerse manzanilla diluída (esto significa preparar una manzanilla al uso, y añadir posteriormente una taza más de agua) en el bebedero, y si ofrecemos las semillas de su mixtura por separado, sabremos qué prefiere comer mientras le incomoda. Al mismo tiempo, un tratamiento con ivermectina debería ser suficiente para acabar con los ácaros de los sacos aéreos. De tratarse de otra cosa, no habrá aparente mejora y pdría tratarse incluso de tricomonas en el sistema digestivo o megaabacterias. En ambos casos necesitaremos, especialmente en España, de la atención de un veterinario para su diagnosis y tratamiento.

El estado del plumaje y de las zonas de piel expuestas también nos dirán si existe alguna condición como ácaros de las plumas, sarna o si están en plena muda. Los ácaros de las plumas se tratan con acaricidas, la sarna con una gota de ivermectina en la nuca, y la muda con el tiempo y un poco de ayuda de vitaminas. Todos los tratamientos existen como productos específicos para aves, sólo debemos seguir sus instrucciones.

Si los ojos muestran hinchazón o enrojecimiento y hay algún tipo de líquido que expulsa y mancha las plumas alrededor del ojo (incluso llegando a perderlas), debemos asegurarnos que no se trate de una avitaminosis en primer lugar. De saber que no es el caso, en España debemos acudir al veterinario para que se nos recete o facilite algún tratamiento oftálmico en caso de conjuntivitis, o seguramente un remedio contra tricomonas (tricomaniasis periocular). El diagnóstico debe darlo el veterinario, existen más posibles causas a este tipo de síntomas.

En el caso de los machos, observar que la piel de su cera sea lisa y tersa. Si presenta costras o arrugas, puede estar padeciendo problemas que le afectan hormonalmente. Ofrecerle antes de la cría una dieta rica en vitaminas A y E puede llegar a corregir el problema si se trata de una carencia, pero si es por edad o algún otro motivo interno, puede darse el caso de que no logre fecundar los huevos, no tenga interés en la cría, o fallezca repentinamente.


Conducta

Destrucción de los huevos: si al inspeccionar el nido encontramos restos de yema manchando la madera, o cáscara, significa que quizá la hembra haya devorado el huevo, pero no quita que no haya podido hacerlo el macho. Una o dos veces no son especialmente alarmantes, pero si es reiterativo, y que las condiciones para la cría son las correctas, se puede considerar una mala conducta y habrá que averiguar cual de los dos lo hace.

Si es la hembra, en ocasiones puntuales devoran sus huevos en un acto instintivo de recuperar nutrientes. Pero puede ocurrir que por manía compulsiva; al mover los huevos, acaba perforándolos a drede y a veces loa devora, y otras lo expulsa del nido. Un modo para tratar de hacerla desistir, es sustituir los huevos reales por falsos. Si conseguimos retirar algún huevo antes de que lo destruya, lo dejaremos a buen recaudo en un cacharro lleno de semillas dónde lo voltearemos cada 4 horas para evitar que la yema se adhiera a las paredes. La hembra probablemente tratará de perforar el huevo de plástico, pero al ver el intento frustrado quizá desista en un futuro inmediato. No está garantizado que funcione, a veces los comportamientos compulsivos son inevitables. Y si no los devora, quizá los expulse del nido (haciendo lo mismo con los falsos). Puede intentar forzarse con media puesta, sustituyendo varios huevos suponiendo que lleguemos a tiempo antes de que los perfore o que acepte los falsos, pero suele ser un problema inherente y lo mejor suele ser descartarlas de la cría para evitar transmitir esa tendencia nerviosa.

Si es el macho dudosamente es por falta de nutrientes, si no por gusto, ineptitud o algo más inquietante: ha aprendido que cuando la hembra tiene huevos, sale menos del nido y tiene menos oportunidades de montarla. Podríamos considerar que este tipo de machos tratan de prolongar el período de cópulas indefinidamente, ignorando el proceso de cría. En este caso, usar huevos de plástico quizá pudiera funcionar, pero el método más efectivo es evitar el contacto de este macho con la hembra. Y de nuevo, no recomendar la reproducción de ese ejemplar por poseer conductas indeseadas.

Abandono de la nidada: puede ocurrir que la hembra no se sienta cómoda en algún momento y abandone el nido. En este caso habrá que averiguar si hay algo que la molesta: desde parásitos como ácaros u otros artrópodos en el nido (incluso avispas), visitas nocturnas de animales indeseados (ratones, gatos, aves nocturnas...), vibraciones, ruidos excesivos a los que no está habituada, luces a deshoras, o incluso goteras. Si la hembra sale del nido denoche, y no vuelve hasta que tiene luz suficiente para encontrar la entrada, los huevos morirán. Si se trata de polluelos y están desmayados, hay que proporcionarles calor lo antes posible, y si la hembra rehúsa entrar y continuar dándoles calor, repartirlos entre otros nidos con polluelos de edad similar o comenzar una alimentación manual proporcionando una fucnete continua de calor.

Si todo eso está solventado, y la periquita goza de buena salud, retirarla de la cría y darle una nueva oportunidad más adelante para asegurar un descanso antes de descartarla por posible mala conducta inherente.

Ataques de los padres, picajes y agresiones:Tanto el padre como la madre pueden atacar a sus pollos por varios motivos: distintos focos de estrés, entre ellos el deseo de comenzar una nueva nidada o por manías.

En el caso del estrés hay formas de evitarlo:

  • No mover la jaula de sitio. Debemos mantener la jaula en un lugar estable, así que elegiremos el lugar con todo cuidado.

  • No introducir la mano en la jaula de cría de forma innecesaria. Únicamente para lo básico, como sería atender comederos y bebederos. Usarlos externos ayuda a no ser tan invasivos. En el caso de frutas o verduras, podemos ofrecerlas en una bañera exterior o en comederos capilla, de este modo sólo habremos de retirarla sin meternos en la jaula.

  • Mirar constantemente el nido puede ser otra causa importante de estrés. Con una revisión diaria levantando a tapa avisando antes con unos toques suaves es más que suficiente.

  • Deseos de comenzar una nueva nidada. Generalmente es la hembra la que trata de expulsar a los pollos del nido y puede ser demasiado brusca. Separarla y dejar que el macho termine. Si es el caso contrario, dejar a la hembra sóla apartando al macho, y puede hacerse con un separador de rejilla para que siga alimentando a través de él.

Cuando se trata de manías la solución es no volver a criar con esos ejemplares, pueden ser rasgos nerviosos heredables y además no tenemos forma de evitarlos durante la cría.



Problemas con los huevos

Debido a al complejo funcionamiento en la formación del huevo, pueden presentarse problemas que a veces podemos tratar de corregir:

  • Huevos sin cáscara o con la cáscara blanda
  • Cáscara demasiado gruesa
  • Doble yema

Sin cáscara o blanda: a veces por problemas de salud, desórdenes hormonales o alimentarios, las periquitas no generan la última capa de forma correcta en la formación del huevo y éste es puesto y reventado prácticamente al momento por su fragilidad (pueden llegar al extremo de no llegar a producir la cáscara, expulsando el huevo sólo con el vitelo). Muchas veces ni se molestan en entrar al nido, y los huevos sin cáscara son expulsados desde una percha en el mismo momento en que sienten la urgencia.

Esto puede ser debido tanto a una mala dieta no balanceada en minerales como el calcio y el fósforo, o vitamina D para absorverlos y fortalecer los huesos, como con hembras que no han madurado del todo. Para correjir este problema deberemos darle tiempo y enriquecer la dieta de nuestros periquitos y proporcionarles luz natural en caso de que podamos. Si no, pueden emplearse productos complementarios de vitamina D y Calcio - fósforo.

Si hemos cumplido con todas las recomendaciones y la hembra es adulta y a pesar de tener una dieta rica en minerales no llega a completar la formación del huevo de forma correcta, puede tratarse de un problema de salud diferente que ya entraría en la potestad de un veterinario averiguar qué ocurre y si es reversible.

Huevos de cáscara gruesa: pueden provocar huevos más grandes de lo habitual y además, impedir el nacimiento de los polluelos. Si se trata de un exceso de calcio, suele ocurrir cuando además de los bloques habituales, nos excedemos y agregamos también Calcio-Fósforo en el agua. Con evitar las gotas es suficiente. Si el problema persiste, es problema inherente.

Huevos de doble yema: por un desajuste la hembra tras producir un ovocito y hacerlo avanzar, ya expulsa un segundo ovocito y van juntos. Esto provoca huevos de doble yema, que pueden o no estar fertilizados. Son de mayor tamaño que un huevo normal. En el caso de que una de las yemas sea fértil, si el huevo no es excesivamente grande, al terminar de desarrollarse el pollo en su interior podrá reventarlo, pero en el caso de que su cuerpo no lo llene por completo, no conseguirá eclosionar. Si ambas yemas están fertilizadas, los embriones suelen morir en cuanto el desarrollo de uno afecte al otro.

Es difícil que un huevo de doble yema llegue a término por lo especial de su propio diseño. Aún así, siendo inusual y poco probable, algunos logran nacer. Aquí unas fotos de un huevo gemelar del criador Salvador Riambau, en el que uno de los polluelos logró llegar a término con vida y romper el cascarón:


El nido cuenta con varios huevos anormales; en la secuencia se puede ver al pichón vivo naciendo por sus medios, dejando atrás al hermano inerte.


Pueden diferenciarse a simple vista los huevos no fertilizados (hueros) de los fertilizados. Pasan de un tono rosado a uno anaranjado con el pasar de los días. Pero si no contamos con luz suficiente para distinguir el color podemos hacer varias cosas: tomar una foto y verla con detenimiento, o puede usarse el sistema de la ovoscopia para comprobar si están o no fecundados. La activación del huevo fecundado es perceptible aproximadamente desde las 72 horas, y suelen coincidir con las noches en las que la periquita duerme en el nido. Los fertilizados son blancos o rosados nacarados

A través de su cáscara, se puede notar si el embrión ha muerto al distinguir manchas oscuras que traslucen. Suele ser muerte embrionaria; el huevo estaba fertilizado, pero por algún motivo (incompatibilidad con la vida, enfermdad congénita, enfriamiento, debilidad...), el polluelo muere y los fluidos se adhieren a las paredes al corromperse.

Si el huevo es demasiado blanco y pierde cierto brillo además de volverse bastante ligero, lo más probable es que se haya secado. Podría tratarse de un huevo con defecto, asociado quizá a una mala alimentación de la madre, o a un ambiente demasido seco.

Los huevos además pueden sufrir daños a pesar de su resistencia natural, fisurarse y perder humedad poco a poco. Puede repararse con un poco de cianocrilato, pero no garantiza su posterior viabilidad; y si la rotura atraviesa el vitelo, dificilmente llegará a término. Estos daños curren por una mala manipulación de los huevos o de la vigilancia de los padres. Si contamos con una pareja nerviosa, o uno de ellos es especialmente sensible, la brusquedad en su paniqueo puede hacer chocar los huevos o desbaratarlos con su cuerpo.

Describiendo un caso similar al anterior, aunque el huevo está diseñado para proteger activamente al embrión, a causa de una rotura puede que penetre un agente infeccioso en el huevo que quizá a través de los poros normales no penetraría, y puede ocurrir que el pollo se desarrolle hasta cierto punto y finalmente fallezca.

Otra causa posible es algún tipo de enfermedad transmitida a través de la propia madre. Puede ocurrir que haya algún tipo de patógeno presente en los padres que les resulte asintomático o que les haya llegado mientras la nidada estaba comenzando, y se transmita durante la puesta. Un modo muy sencillo de reducir esta posibilidad es evitar traer al aviario a nuevos periquitos. Puede ocurrir que se pierdan puestas enteras por la entrada de una cepa nueva de algún virus que convive con la bandada (un caso muy común es el del virus de la muda francesa). Pasados aproximadamente 6 meses, el virus convive en el aviario sin causar problemas.

Si la muerte embrionaria afecta al mismo tiempo a todos los huevos, la causa más probable sería el enfriamiento de la puesta, deteniendo ineludiblemente el desarrollo. Los posible motivos del abandono de la puesta están explicados más arriba.


Huevo seco.


Huevo con muerte embrionaria. Puede darse en cualquiera de las etapas del desarrollo, en este caso, a pocos días de finalizar.

Para saber si un huevo sufre de muerte embrionaria, cuando veamos alguna mancha oscura a través de la cáscara esa será la señal inequícova de que ha muerto.

Para evitar en lo máximo posible este tipo de situaciones nos remitimos a consejos anteriores, como la correcta higiene y cuidado de los padres y su habitáculo. Evitar colocar la jaula de cría en un lugar dónde por motivos ajenos a nuestro control puedan provocar que la hembra huya del nido (luces artificiales y animales que puedan hostigar).



Horfandad

Cuando falta uno de los padres

Por un accidente podemos perder a uno de los padres en plena nidada, ya sea por una muerte inesperada o por una fuga (o una separación forzosa), no es imposible sacar adelante una nidada con un único progenitor. Podemos encontrarnos con diferentes problemas dependiendo del momento en el que se encuentre la nidada, y dependiendo de cual de los padres es el que falta.

Si falta la hembra y estaba en plena incubación, las dos únicas posibilidades son:

  • Utilizar otros nidos en los que YA HAYA HUEVOS.

  • Usar incubadora artificial.

Si la hembra deja atrás a pollitos ya nacidos, por lo general el macho podrá encargarse de sacarlos adelante. Eso sí, deberemos tomar ciertas precauciones. La primera y más importante, procurarle alimento de fácil acceso, e incluso de fácil deglución, como pastas de cría (ya sean comerciales o caseras), avena pelada y mijo. En el caso de las comidas medio elaboradas e incluso de la avena pelada, es especialmente importante usarlo cuando los polluelos son muy jóvenes. Durante los primeros 12 - 15 días el alimento que reciben está enriquecido con "leche de periquita", y gradualmente se van mezclando cada vez más semillas hasta que viene siendo la base de la alimentación (hay que tener en cuenta que no tienen flora intestinal y debe ser un proceso más en su desarrollo apoyado activamente por los padres). El macho no está biológicamente preparado para procurarles alimento de tránsito fácil como lo hacía ella, por eso queda en nuestra mano conseguir que lo haga proporcinándole este tipo de cosas.

En el caso de que los polluelos estén ya despabilados, con los ojos abiertos y su plumón, sólo nos queda vigilar que el padre sí los alimenta. Vigilando los buches de los polluelos sabremos si comen. En caso de que veamos que parece que le cuesta darles de comer lo suficiente, podemos ayudar preparando papillas, pero no debemos intervenir así porque sí, debemos saber cuando empezó a embucharlos para que cuando vigilemos, sepamos el tiempo que ha pasado aproximandamente antes de juzgar si los buches están realmente flojos. En cuestión de un par de días podremos asegurarnos si prestamos atención.

Un detalle importante, es que no todos los machos duermen en los nidos, con lo que mantener la nidada caliente será cuestión de ingenio y un poco de dedicación en horas nocturnas. Mover la jaula al interior de la vivienda es una opción, pero deberemos vigilar y observar cómo se comporta el macho (sin achucharlo) por si el cambio de ubicación hace que no reaccione con sus polluelos.

Y finalmente, sin menospreciar la labor del macho, si es él quien se ha fugado, sólo tenemos que procurarle a la hembra tranquilidad absoluta, y comida como la mencionada anteriormente. Ella sacará la nidada adelante en todas sus fases sin ayuda adicional.

Cuando faltan ambos padres

Si nos quedamos sin ambos progenitores y no tenemos otros nidos dónde ubicar a la prole, podemos vernos en la difícil situación de alimentar a unos pollos huérfanos. No es una tarea fácil de sobrellevar, implica tiempo (mucho tiempo) y esfuerzo. Además de esto, un periquito papillero no se desarrollará como un periquito alimentado por sus padres, irá más lento y podrá ser enfermizo. Igualmente deberemos tener en cuenta que nunca debemos usar este método por capricho, sólo por inminente necesidad. Hay que recordar además, que debemos mantener a los pollos calientes igual que haría su madre (especialmente en los primeros días), que no sale del nido nunca, sólo para rápidamente irse a una percha lejana a defecar y volver rauda al nido.

Independientemente de la edad del pollo, hay 3 constantes:

  • La temperatura de la papilla, no debe estar fría para evitar el rechazo (el rango seguro oscila alrededor de los 38º).

  • El buche debe estar vacío antes de la próxima toma, pues puede sufrir fermentaciones.

  • No guardar restos por abundantes que sean de una toma a otra, es imposible asegurar que no ha comenzado el proceso de fermentación.


Polluelos recién nacidos, primeros días

Cuando el pollo es apenas un recién nacido y no se tiene en pié, el sistema requiere mancharse las manos con unas gotas de papilla muy líquida dejando al polluelo de costado en nuestra palma. Quizá no sobre mencionar que las manos deben estar limpias. Preparamos un poco de esta disolución con agua y un poco de los polvos para empapillar, debe quedar como "leche", no debe espesar como una "natilla". Ponemos una o dos gotas que formen un pequeño charco entre dos de nuestros dedos, y colocamos al polluelo en la palma de la mano recostado. Con el calor de nuestra mano el charquito se mantendrá a una agradable temperatuta y al acerca la cabeza del pollito y tocar con su pico el líquido, lo beberá por su cuenta por puro instinto. La importancia de que sea en gotas es que los polluelos recién nacidos son MUY PEQUEÑOS y por capilaridad podemos llegar a ahogarlos porque se les cubre el pico y la nariz. Repetiremos este proceso las veces que haga falta hasta que su pequeño buche parezca una perla o no quiera tomar más. Deberemos preparar más leche y repetir todo el proceso cada vez que el buche se vacíe. Es una tarea muy laboriosa.


Foto extraída del artículo de Salvador Riambau sobre empapillar recién nacidos.

Puede utilizarse el sistema de la cuchara si somos capaces de manipular al pequeño. Si no, mejor usar el sistema de los dedos, esperar a que gane un poco de volumen, y entonces cambiar el método.


El sistema de la cuchara.

El polluelo que ya se tiene en pie con o sin ayuda, tendrá la coordinación suficiente para tomar la papila de la cuchara. En este caso sera de una textura un poco más espesa y ya habrá aumentado considerablemente la cantidad que sea capaz de ingerir. Las cucharas pueden ser comunes que tengamos en casa, aunque existen a la venta diseñadas para este fin. La preparación es igual, sólo que usaremos agua calentada previamente para que tenga una temperatura agradable, y luego iremos diluyendo los polvos de la papilla hasta lograr una ligera consistncia. No cambies la cuchara con la que haces la preparación, así lograrás que esté templada y no fría. Si está fría la cuchara o la papilla, el polluelo puede rechazar el alimento. Para asegurar que la temperatura es agradable, puedes usar el dorso de la mano o los labios como harías con la comida que le vas a ofrececr a un bebé humano (también se pueden usar termómetros). El método de la cuchara se puede prolongar indefinidamente hasta finalizar el proceso de empapillar. Manchar las mejillas en estos procesos es normal, podemos retirar el exceso con un paño humedecido para evitarle muchas molestias al pequeño a medida que va emplumando, pero lo habitual es que mantenga siempre un aspecto "sucio".


Fotos extraídas del foro periquitos.mforos.com en el post "Cría de arcoiris" del usuario carmosina. El polluelo de la izquierda es más joven que el de la drecha, los mantiene erguido gracias a las servilletas y apoya suavemente la cuchara bajo los picos sin que la papilla cubra la nariz y permitiendo que coman a su ritmo.



Jeringuillas y agujas

El método de las jeringuillas no sirve para pollos muy pequeños, las boquillas suelen ser muy gruesas para sus picos. Hasta que comienzan a desarrollar los cañones, no tienen un tamaño suficiente para abarcarlas. Si nos vemos con polluelos de este tamaño, podemos intentar el método de la cuchara, y si no, jeringuilla. Con la jeringuilla podemos controlar mejor la cantidad de papilla que come de cada vez, y ponerle la boquilla directamente en la boca en lugar de introducirle el pico en el alimento. Existen jeringuillas con las boquillas preparadas para empapillar polluelos que tienen las boquillas más largas y con forma cónica, pero si no tenemos, puede usarse una común.

La aguja de empapillar puede servir para introducir todavía más el alimento, y el propio polluelo la "tragará" para que le llenemos el buche una vez comprenda que por ahí sale comida. En casos extremos dan la posibilidad de forzar la alimentación si el polluelo rechaza todos los intentos anteriores. Hay diferentes calibres, las más final podrían servir para polluelos de una semana aproximadamente en adelante hasta finalizar el proceso, y las gruesas para pollos de unos 15 - 20 días dependiendo del desarrollo, pues más o menos es cuando alcanzan el tamaño con el que van a salir del nido.

La introduccion de las agujas debe ser de derecha a izquierda para evitar introducirlas en la tráquea. Por este motivo, es mejor elegir agujas curvas y no agujas rectas, resultan un poco más ergonómicas. Resulta una actividad muy estresante para el animal, así que debería ser el último recurso.


Este accesorio puede ser de utilidad para usar también en alimentación forzosa de adultos.


Patas de rana

Los pollos aparecen despatarrados de una o ambas patas y no son capaces de mantenerse en pie, manteniendo una postura tumbada sobre el vientre.

Esto puede ser consecuencia por haber soportado el peso de la madre o los hermanos mayores sobre un suelo plano. Para evitarlo podemos cubrir el suelo del nido con zuro de maíz o algún sustrato que no libere polvo, de este modo los polluelos pueden meter las patas en el suelo acolchado, amortiguando el peso. También el apoyo de los huevos es importante, especialmente para los que nacen en primer lugar. Se apoyan sobre ellos para no estar tumbados, y reciben el peso de la madre, evitando el aplastamiento.

Cuando nos damos cuenta de la deformación, hay que actuar inmediatamente. Cuanto más joven es el polluelo, más fácil será corregirlo y evitar que quede lisiado de por vida. Lo que hay que conseguir es que ambas patas queden posicionadas bajo el cuerpo permitiendo una postura sentada. Hay varios métodos para conseguirlo:

  • Puede usarse un disco de esponja, especialmente si por tamaño no se aguantan las a nillas en sus patas. Cortamos el disco de manera que pueda quedarse más o menos bajo el cuerpo del periquito, con dos aberturas por las que meteremos las patitas del pollo para que recuperen la posición correcta. Es probable que la madre, al ver un cuerpo extraño, le quite la esponja a su cría; deberemos vigilar y volvérselo a poner las veces que haga falta hasta que las patas estén en su sitio, o hasta que la madre deje de quitarlo. Si no se ha corregido para cuando el polluelo tenga mayor tamaño, podemos usar el de las dobles anillas.


    Autor: El_Yayo, usuario del foro periquitos.mforos.com.

  • Con las dobles anillas unimos las patas con un cordel, resulta un poco menos voluminoso y es probable que la hembra sea algo más tolerante. Además el polluelo tendrá más margen de movimiento si los padres lo tumban para alimentarlo o simplemente vuelca. El cordel debe pasar por las anillas holgadamente. En la foto, el cordel es de cáñamo, y las anillas de periquitos de talla inglés (4.5), por lo que son más amplias. Si son del tamaño normal (4.0), es mejor usar algún cordel mucho más fino.

  • Existen dispositivos correctores con forma de brazalete a la venta para esto, son dobles anillas unidas fabricadas en plástico reutilizables(y si eres hábil y tienes impresora 3D, puedes fabricártelas tú mismo), para periquitos hay que elegir máximo de 4 mm.

En una semana pueden haber recuperado la forma, tras retirar el corrector, hay que observar que el movimiento y l a posición de las articulaciones son buenas para saber si el tratamiento debe prolongarse o modificarse. Llegando a los 20 días de edad aproximadamente puede ser muy tarde y doloroso para el animal.



Heces secas en las patas

Deendiendo de la humedad ambiente, el número de polluelos y su edad, más el tamaño del nido, puede ocurrir que las heces se esparzan sobre ellos y se acumulen en las zonas que tienen mayor rozamiento: las uñas de los dedos, y en ocasiones incluso el pico. Es un problema que puede llegar a deformar dedos, hacer caer uñas o torcer picos, pues una vez secas, son como escayolas andheridas al cuerpo. Si ocurre, lo ideal es agregar un sustrato absorvente en el suelo, ya sea zuro de maíz o virutas de madera que no sean ni de pino ni de cedro. El sustrato se encargará de recibir los excrementos y absorver la humedad.

Cuando nuestros polluelos tengan heces hechas unas bolas en las uñas o el pico, con una bayeta o un pañuelo húmedo se extraen con facilidad (hay que rehidratarlas hasta que se pueden extraer, si no corremos el riesgo de arrancar la uña). Resulta menos aparatoso que usar el sistema del agua tibia.



Pico inferior monta al superior

Este defecto puede ser debido a una malformación causada por un déficit alimentario, un traumatismo o por alguna predisposición genética. Si se detecta a tiempo y hay posibilidades de que la mandíbula superior no sea demasiado corta y curvada hacia atrás, con limar un poco el pico inferior hasta que encaje correctamente podría ser suficiente, pues una vez se acomoda bajo el superior (que es móvil también), de forma natural lo irán desgastando ellos mismos en el paladar. Si no se detecta a tiempo, el veterianrio puede ayudarnos a darnos alguna solución, si no, periódicamente habremos de limarles de por vida el pico para que puedan comer si ellos no logran un mantenimiento correcto por sí mismos .


Primera foto a la derecha de severo crecimiento, foto y periquito de Negotropico; a la derecha un polluelo con detección temprana, de kev-sm.


Buche con burbujas

A veces las periquitas ceban a sus polluelos de un modo un poco estrafalario haciéndoles tragar demasiado aire y pueden provocar burbujas en el buche. Siempre puede aparecer alguna cuando son los primeros días y comen todo predigerido o líquido; cuando se los empapilla esto puede ser recurrente durante todo el proceso. Otro motivo por el cual se generan gases y se hincha el buche, es contaminación por alguna enfermedad que están padeciendo los padres e inevitablemente la transmiten a los polluelos al alimentarlos: no tragan aire, hay una fermentación del alimento y esto puede ser fatal. Si la burbuja es considerable y ocupa casi la mitad del buche, no hay que ignorarla: lo mejor es ayudar al peque a eructarla con un masaje.

  • Colocando al polluelo en posición sentada para facilitar que el aire "suba", masajeamos con la presión justa y con cuidado, moviendo la burbuja hacia la garganta (a su derecha - tu izquierda); si se sube algo de líquido, detener el masaje hasta que el pollito trague y luego continuar hasta que por sí mismo "¡ploc!", eructe. De este modo ayudamos a que aproveche todo el buche para alimento y no disminuya el ritmo de las tomas que le aportan sus padres.

Cuando el buche está como una burbuja y el aire ejerce una clara presión, lo más probable es que se trate de infección. En este caso, lo único que podríamos hacer es acidificar el agua (existen productos específicos que suelen denominar "anti-hongos" y "anti-megabacterias") y tratar de controlar la proliferación de posibles hongos o levaduras; pero si se trata de otra cosa, no conseguiremos nada y requerirán atención veterinaria.


Foto y polluelo con buche enfermo a la izquierda de Tritean, a la derecha una burbuja que extraje momentos después de hacer la foto.

Buche endurecido

Puede ocurrir (especialmente con la cría a mano) que no pase del todo bien el alimento del buche al estómago y acabe endurecido porque no hemos esperado a que se vacíe completamente, que la consistencia de la papilla sea excesiva, o que la mezcla no sea homogéna. Al endurecerse impide al polluelo tomar más alimento. Con el método natural es más raro que ocurra. En estos casos deberemos darle unas pequeñas tomas de agua templada y masajearemos con mucho cuidado el buche para que poco a poco se ablande el alimento y vaya pasando al estómago. Es posible que haya que insistir durante 3 o 4 horas dependiendo de la cantidad y tipo de alimento que haya en el buche. Hasta que el buche se vacíe completamente no volver a alimentarlo.


Retraso de crecimiento

Suele ser consecuencia de la mayoría de los problemas descritos anteriormente. Periquitos con patas de rana pueden llevar un desarrollo algo más lento, cuando hay problemas en el buche, el hecho de haber comido de menos los deja en desventaja. La ineptitud de alguno de los dos padres puede afectar a que coman menos. Si ambos padres son hermanos, los problemas son inherentes al incesto. Si la variedad en la alimentación es escasa o sólo se basa en semillas, es un serio problema de malnutrición.

En ocasiones también influye la mutación del periquito, que de por sí puede que tenga cierta desventaja en el desarrollo, como puede ocurrir con periquitos inos o flavos.

Puede reforzarse la alimentación de forma artificial siguiendo las instrucciones de los fabricantes (con vitaminas, minerales y otros productos), ya sea con gotas en el agua o enriqueciendo la pasta de cría. Incluso dando alguna toma extra con papilla de embuchar.