Sexado

Primero nos aseguraremos de que tenemos una auténtica pareja (macho y hembra), porque aunque se lleven bien, pueden ser dos amigos del mismo sexo. A los periquitos se los distinguen básicamente por el color de la cera:

    f. Zool. Membrana que rodea la base del pico de algunas aves, como las rapaces, gallinas y palomas.
    Extraído de la página web de la R.A.E..

La cera de los machos es de color intenso, de aspecto liso y terso.

  • Los inos, los píos recesivos y los Claros de ojos negros (DEC) presentan una cera rosada que se vuelve de un color más intenso con el celo.

  • Los píos de collar pueden presentar manchas de ambos colores: azul y rosa.

  • Los flavos suelen tener un color rosado purpúreo, que puede palidecer bastante según épocas.

  • MACHOS FLAVOS

    MACHOS INOS

    MACHOS NORMALES


    Las hembras tienen la cera de un tono pálido generalizado cuando son jóvenes o están fuera de celo. Las narinas serán siempre blancas o blanquecinas. Generalmente cuando gozan de buena salud, permanecen en un estado de celo casi ininterrumpido desde el primero. La cera comienza a tornarse de color marrón claro, se oscurece y se arruga poco a poco adoptando un aspecto áspero.

    HEMBRAS JÓVENES

    HEMBRAS EN CELO

    Existe una deformación denominada hiperqueratosis de la cera que provoca el abultamiento de la misma, haciendo que se levante y perdiendo el perfil aerodinámico original. Suele volver a su lugar con el tiempo, y no es necesario intervenir si la periquia no da muestras de dificultades respiratorias (si el sobrecrecimiento es extremo, puede tapar las fosas nasales).


    Periquita con hiperqueratosis de la cera, del usuario adrlpz9, en el foro pericos-australianos.



Escoger la pareja

Para no correr riesgos innecesarios, escogeremos dos adultos. Es recomendable que tengan al menos 1 año de edad.

Si los periquitos se gustan no hay problema. Suele ser sencillo que se interesen por el nido y se pongan manos a la obra. Se mantienen generalmente juntos y compartiendo percha en el espacio común. Se dan vuelos persiguiéndose y pavoneándose mutumente. El macho crestea, abre mucho los ojos y encoje su pupila mientras gorjea y golpea suavemente el pico de la hembra, sujetándola a veces de la punta como dándole un besito. Baila moviendo la cabeza arriba y abajo, torciendo el cuello, golpeando el suelo y sacudiéndose vigorosamente. Finaliza regurgitando y si ha tenido éxito, la hembra abre el pico y acepta el ofrecimiento. El macho la alimenta y continúa bailando.

A veces ocurre al revés y es la hembra la que imita un comportamiento "propiamente" masculino para llamar la atención, pero no suele ser tan vigoroso.

Pasarse semillas y bailotearse también lo hacen entre amigos, y observar quién se lleva bien con quién ayuda a elegir las posibles parejas que seguramente funcionarán mejor. No es raro que un macho corteje a varias hembras y que todas ellas cedan a sus encantos. Como también es normal que dos periquitos del mismo sexo sean muy buenos amigos y se vuelvan casi inseparables. Sabiendo cómo diferenciar machos de hembras estas cosas no suponen un problema.


Forzando parejas

Podemos cambiar las parejas haciendo que los periquitos elegidos no vean a sus parejas durante al menos 72 horas. De este modo activamos una especie de "reinicio" y estarán más abiertos a aceptar una nueva pareja. El modo que suelen usar los criadores para forzar el proceso de emparejamiento y posteriormente, la cría, es de la siguiente manera:

  • Dejamos a la hembra elegida en la jaula de cría, con el nido ya puesto. En menos de una semana asumirá el nuevo espacio como su territorio.
  • Colocamos un separador opaco para colocar al lado contrario al macho elegido y evitar posibles agresiones que malogren el proceso.
  • Si la hembra cumple con la edad y está en condiciones, sentirá curiosidad por el nido, y si no está en celo, es probable que lo provoquemos al ofrecerle el espacio para anidar.
  • Pasados aproximadamente 3 días retiraremos el separador para que se reconozcan y el macho comenzará el cortejo.

Así es como hemos cambiado las parejas, que era el objetivo. Si todo va bien, la hembra sentirá curiosidad por el nido, empezará a entrar para remodelarlo a su gusto, y aproximadamente en una semana ó 10 días, seguramente ponga el primer huevo. Para saber si ha entrado podemos añadir zuro de maíz o virutas que no sean ni de pinos ni de cedros. Ella se encargará de sacarlo y nos servirán de chivato. En cuanto notemos que las plumas de la cloaca parecen haber desaparecido, la puesta será inminente y comenzará a poner un día sí y otro no hasta completar la nidada. Pueden ser sólo un par de huevos o ser 8 (algunas periquitas incluso llegan a poner más, pero no es lo común). Una práctica útil para llevar bien las cuentas, es marcar los huevos con los números ordinarios, puede hacerse con lápiz (pero se borra con facilidad) o con un rotulador de punta fina. Yo utilizo un rotulador tipo permanente para discos, sobrevive mejor a la fricción que sufrirá durante la incubación y no genera ningún problema.

Cuando decide dormir en el nido, podemos comenzar a contar 18 días para el nacimiento del primero. Generalmente nacen escalados, con la misma diferencia con la que la periquita puso cada huevo tras iniciar la incubación. A diferencia de otras aves, los periquitos ceban mejor a los polluelos si no nacen todos a la vez.

Podemos monitorear la fecundidad de cada huevo pasadas 72 horas desde su activación. Se puede usar el sistema de la ovoscopia con cualquier fuente de luz concentrada en un pequeño punto en un espacio oscuro para poder ver el trasluz. Si el huevo está fecundado, podremos distinguir el germen.



Alimentación en la cría de periquitos

La alimentación durante la cría es un poco diferente. Aunque igual de variado, hay que aumentar la cantidad y la frecuencia hasta que finaliza la nidada.


Germinados

Son el alimento por excelencia para preparar y estimular para la cría. Incluso durante el crecimiento de los pollos es un alimento excelente. La forma de preprarlos la detallo en la sección de alimentación: germinados. Pero de forma resumida: consiste en dejar a remojo entre 8 y 6 horas un puñado de semillas con un chorrito de vinagre para evitar la proliferación de hongos, y luego mantener una periodicidad de 2 ó 3 enjuagues diarios hasta que comienzan a germinar; esto significa que asomará la punta de la primera raíz. No hay que esperar a que se conviertan en plantas, eso arruinaría los nutrientes potenciados que más nos interesan porque la plántula los estaría utilizando para su formación. Como son tan beneficiosos y suculentos, lo ideal es empezar a preparar una nueva tanda cada vez que terminemos de remojar.

Lo más importante es no abandonar los germinados a su suerte y enjuagar varias veces al día, requieren de atención en la preparación. Si por temperatura cuesta iniciar el germinado hay que armarse de paciencia, y ante cualquier duda de la viabilidad o salubridad, deshecharlos. Como dato práctico: semillas como el trigo y la avena son muy agradecidos para el germinado.

También existe comercialmente un producto denominado "perla mórbida". Sustituye artificialmente los germinados (o eso promete), dando la seguridad de que no dará nunca problemas con hongos o similar, quitándote el trabajo del proceso de elaboración.



Calorías, vitaminas, minerales y proteínas

Empezaremos a dar una o dos veces a la semana pasta de cría a los futuros padres un mes antes de separarlos en su jaula de cría. Para evitar despilfarro, mantendremos la frecuencia hasta que nazcan los polluelos, entonces estará disponible a diario durante todo el proceso adaptándonos a la demanda. Puede ser casera o comercial (amarilla o blanca). Hay otras mezclas con otros colores; el rojo está más orientado a canarios y otras aves con factor rojo, pues va potenciado con un colorante para las plumas, preferiblemente evitaremos este. Si los periquitos están acostumbrados a comer pasta de cría no tendremos problema, pero si no lo están, este período será el ideal para que se vayan acostumbrando a su presencia, pero puede pasar que no se aprecie que la tocan hasta que aparece el primer polluelo.

Una fuente excelente rica en proteínas, carbohidratos y vitaminas del grupo B y E es la avena, puede mezclarse con las semillas habituales y luego ofrecerse en un comedero a parte con una cantidad fija diaria a más mientras haya polluelos.

Los vegetales aportan mucha agua junto con vitaminas y minerales. El agua durante una nidada está altamente demandada y además ayudan en la regurgitación. En lugar de darla 2 o 3 veces por semana, en este caso lo ideal sería alternar vegetales de hoja con fruta (como por ejemplo la manzana) u hortalizas como la zanahoria y los guisantes para esquivar un exceso de oxalatos sin dejar de aportar vegetales. Más información sobre vegetales que podemos ofrecerles en Alimentación.

El huevo cocido es una fuente de proteínas de calidad, vitaminas (especialmente A y D), minerales y ácidos grasos. Por lo general les gusta, y se les da completo para que aprovechen todos los nutrientes (clara y yema). Si lo conocen desde el principio tardarán menos en darle uso, y se notará mucho cuando nazcan los primeros polluelos porque que aumenta considerablemente su consumo.

Al principio, y para evitar derroche, podemos poner 1/4 de huevo cocido a diario, y reservar el resto correctamente en el frigorífico. En cuanto notemos un mayor consumo, aumentar fracuencia o cantidad hasta finalizar la cría. Es además el ingrediente más interesante de las pastas de cría, así que puede sustituirla completamente.

Carbonato de calcio. Ya sea en forma de piedras de calcio vitaminadas o con jibia (hueso de sepia), es uno de los elementos más importantes a añadir en la dieta de la pareja durante todo el proceso de cría. A pesar de ser un elemento que debe estar siempre a libre disposición durante toda la vida de nuestros pájaros, en el momento de la cría es imperdonable no asegurar su disponibilidad. Veremos a la hembra devorar las jibias o no darle tregua a las piedras de calcio cuando está poniendo y cuando comienzan a cebar a los recién nacidos. Las primeras 2 semanas de los polluelos son cruciales para el buen desarrollo esquelético. Para que el aporte mineral sea efectivo, la luz natural será necesaria para la producción de vitamina D que ayudará a la asimilación del calcio en los huesos, que serán los encargados de mineralizar posteriormente la cobertura final del huevo con la aportación cálcica de ellos mismos a través de la sangre hasta las paredes del oviducto. Si la hembra por la razón que sea ignora estos aportes sólidos o no los consideramos suficientes, podemos añadir calcio en gotas al agua. Hay diferentes productos para tal fin que suelen usarse como refuerzo en periodos de cría.

Y además de las vitaminas mencionadas anteriormente (A y E) y el aporte de calcio-fósforo de productos preparados, suelen agregar vitamina D para asegurar la absorción de éstas, pues hay quién por circunstancias mantiene a sus aves en el interior.



OTROS ESTÍMULOS

Además de la alimentación, también deben estar en forma. La opción de hacer ejercicio y moverse estimula el organismo y evita una actitud apática o a un aumento excesivo de peso. Cualquier pareja estará mejor preparada para la cría si está ejercitada; las cópulas son de mejor calidad y evitamos riesgos en el prceso de puesta (huevo atascado o prolapsos). Hay que tener en cuenta que van a estar más de un mes en un espacio muy reducido, y la recuperación será mucho mejor partiendo de una base fuerte.

Luz natural, lluvia y cantos de aves u otros periquitos

En el artículo sobre el ciclo de fertilidad en periquitos, mencionan cosas como que no requieren de ningún tipo de luz ni fotoperiodo para llegar a poner huevos. El proceso de cría requiere de unas horas mínimas de luz para que a los padres les de tiempo de cebar a sus pollos lo suficiente a lo largo del día y pasar la noche en ayunas. En áreas subtropicales, las horas de luz aumentan en verano y se reducen en invierno. El periodo ideal son las estaciones intermedias, anto por las horas de luz como por la mayor probabilidad de lluvia.

La lluvia puede incitar a una mayor predisposición para la cría, pues instintivamente es sinónimo de agua y alimento disponibles.

El canturreo de otras aves y el de los machos del grupo las mantiene con interés. El artículo Ciclos de fertilidad en los periquitos, de Terry Tuxford traducido por Katty-yani y que he revisado para mejorar la comprensión de los textos, habla de la importancia de los cantos:

    Cantos
    A partir de estos experimentos, así como los demás, se puso de manifiesto que para las hembras el escuchar la llamada del macho es más importante que los efectos que puede tener la luz como condicionante para la cría. El investigador Brockway en 1969 demostró que "en el cortejo masculino, los cantos pueden inducir el desarrollo del ovario en las hembras aún cuando se corta la luz del día bajo condiciones artificiales, sin acceso a un nido".

Es un artículo muy interesante