![]() |
| Son los protagonistas indiscutibles en la reproducción de los periquitos. Aunque por norma general todo es muy sencillo porque se encargan los padres, no está de más conocerlos y entender cómo se desarrollan. Manipularlos con cuidado y con sensatez es tan importante como haber cuidado a los padres desde el inicio. Son curiosos y nos causan curiosidad, pero no hay que olvidar que son criaturas independientes de ti en pleno crecimiento (bebés) y que merecen respeto y comprensión por nuestra parte, ellos no entienden ni qué o quién eres, sólo diferencian qué les hace sentir a salvo y qué no.
Crecimiento de un polluelo (Bay)
Son adorables, divertidos, curiosos y confiados. Buscan nuestra mano a modo de nido cuando parece un agujero por el que meterse, si están calentitos se nos duermen encima... Pero deberemos tener en cuenta algunas cosas, y aquí pasamos a explicar las más importantes. ¿Puedo ayudar a un pollito a abrir el cascarón?
Para romper el cascarón, el pollito se encuentra hecho un ovillo bien comprimido, y se ayuda con un pequeño apéndice córneo en la punta de su pico, que está orientado hacia arriba, de forma que funciona como un taladro o un punzón. Se llama diamante. Dando vueltas sobre su eje, el polluelo abre el cascarón partiendo el huevo en dos con ayuda de su diamante. Con el paso de los días acaba desprendiéndose.
¿Puedo coger a los pollitos? Tras el nacimiento, suele comprobarse si la madre alimenta al recién nacido. Es relativamente fácil verlo mientras la madre nos permita ver (a veces se quedan sobre los pichones para protegerlos), pues destaca la perlita blanco amarillenta de la toma de "leche de periquita", que desde la primera toma y de forma gradual, la hace crecer a demanda.
Si el nacimiento es por la mañana, y por la tarde sigue con el buche vacío, lo más probable es que no supere la noche; podemos cambiarlo a un nido con polluelos de edad simlar, o uno dónde estén a punto de nacer. Si tenemos suerte, la madre adoptiva lo alimentará enseguida; si no, se le puede dar una toma de papilla cómo se explica aquí. Aumenta las posibilidades de supervivencia y da a la madre la oportunidad de arrancar si le ha costado reaccionar. Si no llega a hacerlo, seguimos optando por introducirlo en otro nido o alimentarlo a mano. Durante este tiempo es ella la que se encarga exclusivamente de preparar el alimento. El macho puede entrar al nido a regurgitarle alimento para que lo distribuya entre sí misma y los pequeños. Es un proceso que ayuda a los polluelos a enriquecer la microbiota de su sistema digestivo, cosa que no ocurre cuando son alimentados a mano. A medida que avanza su primera semana, entre los 5 y los 7 días es el momento de anillar aprovechando que ya tiene suficiente tamaño y que sus dedos aún son cortos, si esperamos más, sus dedos puede que se alarguen mucho y cuesta más introducir la anilla hasta el tobillo. Las anillas usadas para los peris son de 4 mm (4.0).
Habremos de tener en cuenta que el pollito se moverá y seguramente no le agrade lo que hacemos, puede que proteste piando con vehemencia, debemos estar tranquilos para evitar cualquier gesto brusco, moviendo la articulación suavemente en posiciones lo más naturales posibles mientras tenemos al polluelo bien sujeto para que no se gire por su cuenta. Vigilaremos las siguientes 48 - 72 horas que la anilla no se caiga de su patita. En raras ocasiones la madre extraña la anilla y puede provocar heridas al pollo al tratar de quitárselo, para evitar esto podemos embadurnar la anilla con los excrementos del nido y la madre la ignorará. A mi particularmente nunca me ha ocurrido, pero las heces sirven incluso para evitar que la anilla se escurra haciendo un poco de cuña. Es también en esta primera semana cuando observaremos si la posición de las patas de los pollitos es la correcta o si sufran patas de rana. En este apartado se explica cómo actuar, pues si se descubre o se actúa más tarde, puede ser imposible corregirlo. Los pollos crecen muy deprisa. El modo más sencillo de evitarlo en suelos planos es no retirar los huevos que no eclosionarán mientras los usen de apoyo, amortiguan el peso del cuerpo de su madre. También si agregamos sustrato suficiente para que haga de "cama", el polluelo podrá meter los pies entre las partículas y no desparramarse. A veces simplemente tienen algún problema propio: actuamos y corregimos
En el período de 10 días en adelante, comienzan a recibir semillas. Es cuando la demanda de comida blanda y rápida de recolectar se acentúa: huevo, pasta de cría, vegetales... Y cuando revisemos seguramente tendremos que empezar con labores de limpieza del nido. Si hemos agregado zuro de maíz será más sencillo evitar una acumulación excesiva de heces. También habrá servido para evitar que se les peguen y acumulen en los dedos o en el pico, pudiendo provocar malformaciones.
Y sobre malformaciones: es posible detectar más o menos en este período si alguno tiene el pico montado y tratar de corregirlo lo antes posible para que no se vicien las mandíbulas. También suelen comenzar de forma más evidente los problemas de picaje.
Nuestros pequeños, al cumplir aproximadamente 25 - 30 días, comienzan a salir para investigar el mundo de fuera y al asomarse podemos ver como el padre los alimenta en la puerta. El peso de la labor de embucharlos empieza a caer más en el macho, y hay hembras que en cuanto empiezan a salir del nido porque ya los polluelos mantienen suficiente calor no los alimentan cuando mientras están fuera, sólo estando dentro. Los jóvenes exploradores a lo mejor pasan gran parte del día fuera del nido practicando a pelar semillas, enchándose largas siestas y pidiendo de comer. Es ahora cuando empezamos a poner el alimento con fácil acceso pensando en ellos para que espabilen lo antes posible.
1-Panizo Estas semillas se venden en rama tal cual en la mayoría de las tiendas. Es muy digestivo y les encanta. Hay quienes ponen panizo a disposición de los polluelos en el nido. Yo no lo hice nunca. Cuando inicien sus salidas es buena idea dejarlo colgado cerca de las perchas para que por sí mismos lo curioseen, es energético y apetecible, y suele ser lo primero que prueban hasta que descubren los comederos. 2 - Alpiste Las semillas podemos ofrecérselas en recipientes abiertos y bajos, como platos o tapas de algún recipiente que tengamos en casa. Así les facilitamos el acceso, y las verán desde su perspectiva, que suele ser bastante baja porque al principio pueden pasarse más tiempo correteando por el suelo picoteando todo lo que encuentran. Normalmente en estos casos es el padre el que estará más pendiente de los pequeños, comiendo cerca de ellos y atendiendo a sus gorgojeos exigiendo comida. Cada vez les irá dando menos, los que los osbliga a comer por su cuenta. Al principio ocuparán los comederos con todo el cuerpo, es con le tiempo que desarrollan la destreza muscular para empercharse y comer como estamos habituados a verlos hacer. Si el suelo de la jaula se puede usar, cubrirlo con semillas es una opción para que estén entretenidos y coman todos a la vez si quieren, pues ocupando los comederos pueden impedir que sus hermanos hagan lo propio, y no siempre hay espacio para 1 comedero por pájaro. 3 - Fruta y verduras Curiosean torpemente y echan al pico todo lo que encuentran. Seguirán durmiendo en el nido hasta aproximadamente los 35 días de vida. Puede coincidir que cuando los pollos mayores estén a punto de ser independientes, los padres quieran iniciar una nidada consecutiva. Debemos estar pedientes de la tolerancia de los padres y las posibles agresiones.
Cuando cumplen unos 35 - 40 días ya duermen fuera del nido y comienzan a ser más independientes, aunque dependiendo del carácter de cada periquito, algunos permanecen mucho más tiempo cerca de los padres mientras estos no los rechacen para que les regurgiten la comida; unos son un poco más lentos o cómodos que otros, no debemos preocuparnos si alguno de los pequeños de la misma nidada no hace lo mismo que sus hermanos a la misma edad. Podremos incluso observar como se pasan semillas entre ellos (y seguamente se les escurren la mitad). Cuando ya vemos que nuestros pequeños dan sus primeros revoloteos de una percha a otra, o incluso se quedan estáticos en pleno vuelo, ya saben encontrar los comederos dónde hay comida y saben dónde encontrar agua, podemos darlos por independizados y sacarlos de la jaula de cría (de haber criado de esta manera), y dejarlos en la jaula comunitaria o en la voladera.
Aunque los veamos algo torpes al principio, no debemos poner más perchas de las necesarias, pues deberán ejercitarse y aprender a moverse como los adultos, y masificando el interior de la jaula no estamos ayudando. Serán perfectamente capaces de defenderse, han nacido para ello. Sí podemos vigilar los primeros días que no estén pasando hambre, y si esto ocurre, averiguar porqué descartando problemas como la dificultad al acceso de la comida, que otros periquitos no los estén acosando, o que hayan desarrollado alguna enfermedad (oportunista). Cabe destacar que a los periquitos jóvenes les fascina su capacidad de vuelo, disfrutan de sus alas como niños con un juguete nuevo, con lo que habremos de permitirles que se esparzan a su gusto y que entrenen sus músculos, ganando fuerza y vigorosidad, salud y bienestar. Con esto también podemos comprender lo terrible que resulta cortarles los vuelos a estas aves cuando recién salen del nido, una práctica cruel y que afortunadamente cada vez escasea más, dónde la única meta es lograr un periquito "manso". No es necesario hacer semejante cosa, los periquitos por sí mismos sabrán como darte cariño y cómo demostrarte su confianza especialmente si han nacido en casa sólo con mostrarles el mismo respeto y cariño que deseas que te muestren ellos responderán poco a poco de la misma forma. |